Disciplina, organización, sensibilidad son palabras que definen una orquesta.

Para cultivar cualquier arte son indispensable esos hábitos. Una orquesta lleva la batuta en su director, pero si sus integrantes no están cohesionados no es posible una buena obra. El escritor Juan Villoro decía que “la música es uno de los elementos más importantes para articular a la gente y reunir la creatividad, la fantasía y llenarnos de esperanza”. Expresión que aplica perfectamente también para el cine.