Un equipo de producción audiovisual es como una orquesta: cada uno lleva un instrumento y hay un director.

La similitud entre  una orquesta musical y un equipo de producción audiovisual es profunda. Ambos están creando arte, tienen un director, cada uno de los integrantes tiene una función indispensable, una nota para el logro de un acorde en una armonía audiovisualmente narrativa.