Una vida, 45 años en 80 minutos…

Con la magia del cine, una vida puede ser condensada y guardada para la posteridad. Los biopic o películas biográficas,  son el mejor legado tangible que los artistas pueden dejar a las generaciones futuras donde no sólo se pueda escuchar sus registros vocales y musicales, sino también poseer un registro visual, una ventana a la vida de ese artista.